Con exclusivos diseños que destacan por su variedad de texturas y detalles, las agendas Paperblanks traen todo lo que necesitas para organizar tu año. Combinan diseño artístico, tradición encuadernadora y funcionalidad moderna en colecciones que celebran la creatividad y la expresión personal. Inspirados en obras maestras de museos y archivos históricos de todo el mundo, cada cubierta refleja el poder de la imaginación y el arte de lo posible.
De gran formato es esta agenda tamaño "Ultra" de Paperblanks, un tamaño ideal para grandes ideas y proyectos. Viene en una variedad de exclusivos diseños llenos de texturas, detalles y efectos metalizados que caracterizan esta marca y trae todo lo que necesitas para organizar tu año.
Cubre 12 meses (Enero 2026 a Diciembre 2026) con presentación semanal a la vista que incluye una vista mensual rápida. Trae además un organizador mensual, calendario anual, feriados internacionales, tablas de conversión, códigos telefónicos internacionales, zonas horarias, espacio para notas y un inserto para teléfonos y direcciones.
Lleva una firme tapa dura con solapa imantada de cierre, dos cintas marcapáginas y un útil bolsillo interior. El papel es certificado FSC, libre de ácidos procedente de bosques sostenibles y el cartón de sus tapas es 100% reciclado.
Sobre el diseño: Durante la dinastía Tang (618-907), el emperador Taizong fundó la escuela de ópera Liyuan (‘Jardín de los Perales’). La ópera china alcanzó su esplendor durante la dinastía Qing (1644-1911), que vio nacer la Ópera de Pekín. Este diseño reproduce el bello bordado de una falda utilizada por un actor de ópera china en esa época.
Detalle
*Marca: Paperblanks
*Medidas: 18cm x 23cm x 2.2cm
*Tapa: Dura
*Cierre: Solapa Imantada
*Hojas: 80 (160 Páginas)
*Interior: Semana a la Vista (Horizontal) - 12 Meses (Enero 2026 a Diciembre 2026)
*Idioma: Inglés
*Gramaje Papel: 100 g/m2
*Peso: 584g
Sobre el Producto
Sobre el Diseño:
Obra original: pieza de vestuario de ópera china
Época: finales del siglo XIX
Procedencia: China
Cuando pensamos en la ópera, solemos relacionarla con Italia, cuna de famosas producciones como "La Bohème", "Rigoletto", "Tosca" y "El Barbero de Sevilla". Sin embargo, una de las versiones más antiguas de esta tradición dramática es la ópera china, cuyo origen se remonta a los primeros tiempos de la historia del país asiático.
La ópera china nació con los actores teatrales que contaban sencillas historias populares, pero en la época de la dinastía Tang (618-907) había alcanzado tales cotas culturales que el emperador Taizong creó una escuela oficial de ópera. La academia llevaba el poético nombre de Liyuan (Jardín de los Perales), y a partir de aquel momento se utilizó el término «discípulos del jardín de los perales» para referirse a los intérpretes de ópera china.
Los siglos XVIII y XIX asistieron al cénit del teatro chino. Bajo el auspicio de la dinastía Qing (1644-1911), la Ciudad Prohibida se llenó de representaciones operísticas, y eso constituyó el germen de lo que se conoce como ópera de Pekín. Este género se caracterizaba por el uso limitado del atrezo y los telones de fondo, con el fin de resaltar los exagerados gestos, movimientos, maquillaje y vestuario de los actores.
En los inicios de la ópera de Pekín, todos los papeles eran interpretados por hombres, incluso los femeninos (conocidos como dan). El vestuario se utilizaba para reflejar la identidad y la personalidad de los personajes y con frecuencia hacía las veces de atrezo. En esta cubierta se reproduce el bello bordado de una falda utilizada por un actor de ópera china.
La ópera de Pekín sigue siendo el tipo de ópera china más conocido, ya que es una mezcla de varios estilos regionales. Llegó a ser conocida como el «teatro nacional» de China en los albores del siglo XX, antes de que entrara en declive tras la rebelión de los bóxers de principios de siglo. Durante la rebelión, los grandes teatros de la capital quedaron reducidos a cenizas, y la ópera, que había sido el principal entretenimiento de la población urbana y rural, quedó relegada a un segundo plano durante los años posteriores de agitación política y cultural.
Con la llegada del siglo XXI, solo quedaban 162 formas identificables de ópera china en la lista de patrimonio cultural inmaterial del país, frente a las más de 350 que había en 1957. La tradición se mantiene gracias a la generación de más edad, que escucha óperas grabadas cuando no hay actuaciones en directo. Con la reproducción de esta delicada y colorida pieza bordada de vestuario operístico, queremos compartir una parte de la rica historia de la ópera de Pekín y contribuir a que se conozca el papel que han desempeñado los compositores y actores chinos en el desarrollo de la ópera tal y como hoy la conocemos.